domingo, 19 de abril de 2020

Marrón perfecto

Marrón tirando a caramelo. Pero profundo, muy profundo. Con la luz del sol, ligeramente verde, casi imperceptible si no prestas atención.
Marrón sincero. Divertido. Algo sensible cuando te acercas. Frágil más bien.
Marrón valiente. Tierno. Cálido. Pero también sexy y romántico, a partes iguales.
Marrón sencillo. Honesto. Libre.
Marrón perfecto.

Al final, se me hizo vicio ver tus ojos.

jueves, 16 de abril de 2020

La brisa

Todos tenemos un olor diferente que nos caracteriza. Unos mas dulces, otros de flores, afrutados...Pero todos especiales.
Nunca le había prestado atención al olor de una persona. Quizás me importaban más otros aspectos, y probablemente así sea.
Hasta que llegaste tú. Juro que es el mejor olor que he olido en mi vida. No sabría ni explicarlo, pero jamás se me olvidará. Y es que, a pesar de no verte desde hace meses, todavía me acuerdo.

Uno de mis peores días durante la cuarentena tuve un sueño, de esos que te acuerdas al día siguiente.
Era un sueño tranquilo. Estaba en paz, relajada sentada en un campo completamente verde. De repente una suave brisa comenzó a levantarse. Le acompañaba un poco de frío, pero no me molestaba a pesar de ir en tirantes. Y es que, esa suave brisa, también traía un olor. Tu olor. Y me quedé ahí, sentada en el campo, con los ojos cerrados, respirándote.
Me pareció tan extraño como increíble. Nunca había soñado algo así, pero creo que este sueño irá directo a mi top 10.
El día siguiente fue uno de los mejores días de la cuarentena. Hacía sol y salí a la terraza. Estuve un buen rato sentada escuchando música y acordándome de aquella brisa. Y me puse a pensar cómo algo tan simple como un olor puede marcarte hasta el hecho de soñar con él. Supongo que al no verte mi mente te recuerda de otras maneras.
Pero te aseguro que es de las mejores maneras de acordarse de alguien.

LA canción

Te aprendí de memoria.
Como esas canciones que te marcan para siempre.

Ingenua

Qué ingenua.
Pensaba que te olvidaría y aquí estoy otra vez. Llorando por ti.
Pero no me preguntes por qué. Ya ves, al fin y al cabo no fuimos ni miradas.
¿O si? Quizás no dejamos que pasara.
Ves. Qué ingenua.
Pero es que sin verte, recuerdo. Y lo intento y no puedo. Las ganas me comen y ni siquiera hubo un roce.
Y caigo otra vez en lo que pudo ser y no fue. Echando de menos la nada.
Si tan solo una vez...
Joder, que ingenua.
Y ni el tiempo lo ha cambiado. Bueno, sí. A más, siempre a más.
Pero para ti ha sido a menos, siempre a menos si es por mi.
¿O no?
Otra vez. Qué ingenua.
Todavía recuerdo aquella promesa. Pero tu ya la olvidaste.
La promesa, digo. A ella no se, ni quiero.
Pero yo la cumplí, en ese mismo instante. Y pensé que tu también lo harías. Por mi.
Lo sé. Qué ingenua.
Pero yo no quiero olvidarte. Quiero que sigas ahí aunque no me haga bien.
Para pensarte y sonreír cuando todo esté oscuro.

Qué ingenua